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EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA. FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA

El poder del amor


31 Agosto 2025

Lectura del santo evangelio según san Lucas (14,1.7-14)
Un sábado, entró Jesús en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando. Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les propuso esta parábola: «Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal, no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y vendrá el que os convidó a ti y al otro y te dirá: "Cédele el puesto a éste." Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto. Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga: "Amigo, sube más arriba." Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.»
Y dijo al que lo había invitado: «Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote, y quedarás pagado. Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos.»
Palabra del Señor

Con esta parábola Jesús no trataba solamente de criticar el orgullo de los fariseos en nombre de las reglas de urbanidad, ni tampoco de predicar la modestia. Jesús intervine porque Dios "derriba a los poderosos y levanta a los humildes". El anfitrión le dirá al que se sentó en el último puesto de la mesa:"Amigo, sube más arriba".
Muy pronto, Jesús se pondrá en el último puesto de la mesa y se arrodillará a los pies de sus discípulos. Es la revolución que trae el Reino, la inversión del orden de las cosas. Dios misteriosamente "servidor". ¡Desconcertante revelación: Dios, nuestro Dios, el Dios de Jesús en delantal! Dios ocupando el último lugar. Es el amor llevado hasta el fin, ahí radica la omnipotencia de Dios, ¡es el poder del amor! 
Desde entonces, vivir para nosotros es aceptar, recibir, depender y sentirnos dichosos de esta gracia: ser hijos en el Hijo para hacer de nuestra vida una entrega, un permanente servicio.
Muy pronto Jesús vivirá esta parábola, y hará realidad la promesa: habiéndose rebajado hasta la muerte, el Servidor será elevado a la derecha de Dios. Es Dios "al revés". Y el reino pertenece a los que vivan esta bendita "locura".
¡Feliz Domingo!
¡Paz y Bien!


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