Octubre 18
Volviendo una vez de Siena, se cruzó en el camino con un pobre, y dijo a su compañero: “Debemos dar la capa a este pobre, al cual le pertenece, pues nosotros la hemos recibido de prestado mientras no encontráramos otro más pobre que nosotros”. El compañero, que valoraba la necesidad del piadoso Padre, se resistía con tenacidad a que mirara tanto al prójimo, con olvido de sí mismo. San Francisco le dijo:” Yo no quiero ser ladrón, y por hurto se nos imputaría si no diésemos la capa al más necesitado”. Y el piadoso padre dio la capa al pobre.
(EP 30)














