Skip to main content

4 Un Capítulo para la Vida - ¡Somos Iglesia!


24 octubre 2024

Los hermanos capitulares pueden decir: ¡Somos Iglesia! Nunca dirán “somos la Iglesia”.

Nuestro carisma no nos ha sido “dado” sino “confiado”. Destinatario del carisma es la Madre Iglesia. No tenemos derecho de propiedad exclusiva sobre el don: pertenece a todo el pueblo de Dios y no solamente a los millares de hermanos y hermanas que formamos la Familia Franciscana. A nosotros como Provincia nos cabe la responsabilidad de ser las guardianes pero no los propietarios del carisma que nos legó el Seráfico Padre San Francisco de Asís. Por eso la Iglesia tiene el derecho de “vigilar” esta parte de su patrimonio tiene un derecho y un deber ejercido a través de la jerarquía de la Iglesia en nombre de todo el pueblo de Dios. Tiene también el derecho de “compartir” el carisma la misión la espiritualidad…

El Capítulo no es un acontecimiento “privado”. Es un acontecimiento eclesial que interesa a toda la comunidad eclesial. El Capítulo es la ocasión para hacerse consciente de sus conexiones-relaciones con la Iglesia en cuya misión desempeña una parte y con el mundo al que fue enviado por Cristo Jesús.

La conciencia y vivencia de esta nueva eclesialidad expresada en el compartir el carisma la misión y la espiritualidad ha dado lugar a iniciativas interesantes y de gran trascendencia para el futuro lo cual está pidiendo en el momento actual de la historia de la Iglesia y de la Orden la apertura a acoger a todos aquellos laicos que participan de nuestra carisma y de nuestra vida pastoral pues los laicos aportan esa realidad social y esa proyección del futuro inmediato. Esta eclesialidad ofrece al laicado nuevas formas de vida consagrada sino también en los movimientos desborda los límites de las iglesias particulares. La nueva eclesialidad que viene el Concilio Vaticano II nos habla de la globalización del carisma de la espiritualidad que es trans-local.

Nuestra vida consagrada que en breve celebraremos Capítulo lleva en sí misma las marcas de una tradición antiquísima porque este árbol tiene raíces que conectan con el origen apostólico de la Iglesia con el estilo de la vida de los apóstoles. Por eso ¡somos Iglesia! Un Capítulo es un acontecimiento Eclesial.