Skip to main content
Muralia

Sevilla y los 1000 con el Papa


28 Junio 2026
Sevilla y los 1000 con el Papa

Nos empezaron a llamar “los 1000” o “el coro de los 1000” y no pude evitar acordarme de la película “300”; pero no tenía nada que ver, aunque a veces tuvimos que echar mano de una “paciencia espartana” en las largas esperas para los ensayos en el Bernabéu.

Confieso que en un principio quería que uno de los jóvenes que vinieron conmigo escribiera una reseña sobre este encuentro con el Papa, pero quería contar esta experiencia en primera persona. Seguro que el equipo de PJV ya habrá pensado en algún joven para que lo comparta por estos lares. 

Y es que esta visita del Papa va a ser muy difícil de olvidar. Sobre todo, por haberla podido vivir desde dos ámbitos.

- Primero, acompañando a nuestro grupo de jóvenes de Sevilla junto con algún hermanito de Córdoba, Almendralejo y Cáceres. Hemos vivido un año precioso en grupo con nuestras Horas Santas “LAUDATO”, nuestros momentos de formación, de compartir vida y fe, de conocer mejor a Francisco de Asís, de profundizar en la Palabra… Y nos hubiera gustado ir todos juntos a Madrid. Pero por motivos de trabajo, estudios, exámenes… no pudieron venir todos a este encuentro con el Papa. 

En Madrid, vivimos momentos muy personales, de oración, de alegría, de compartir experiencias y también momentos de juego. Nos unimos también al breve encuentro que tuvimos en la parroquia de san Antonio del Retiro con el Ministro General de la Orden, fray Máximo Fusarelli, con motivo de su visita a la Provincia de la Inmaculada. Y a partir de ahí nos unimos a los miles de jóvenes congregados en la Plaza de Lima esperando al Papa. Indescriptible todo lo vivido: alegría, bailes, música, risas, lágrimas, aplausos, silencio… Y todo esto nos llevaba a poner la mirada en Él. O como versaba el himno de este encuentro: a ALZAR LA MIRADA. 

Y lo digo desde el corazón: ver a los jóvenes, especialmente a los de nuestros grupos, vivir estos momentos con tanta intensidad, sabiendo estar y disfrutar de cada momento, compartirlo sin vergüenza alguna, cantando casi quedándose sin voz, manteniendo un silencio que parecía que la misma Tierra estaba suspirando… Todo esto me conmueve. Y también me lleva a alzar mis ojos en quien hace todo nuevo con su luz. 

- Y segundo, desde el coro de los 1000. Y es que cuando recibí el mensaje de Toño Casado para participar de este momento, no me lo podía creer. Y allí estuvimos, casi 1000 personas ensayando los dos primeros días en Casa de Campo, y los dos últimos días ya en el Bernabéu. Fue una experiencia increíble en la que pude reencontrarme con muchísimas personas que hacía tiempo que no veía (gente de vida, gente de luz, gente que contagia su fe solo con estar cerca de ellos), volver a ver a otros hermanos que hemos compartido más recientemente gracias a la música y a la Pastoral Juvenil de la Conferencia Episcopal, y conocer a nuevas personas con una historia y una experiencia vital que echa para atrás: desde hermanos con un cáncer terminal, con una enfermedad degenerativa, con dificultades para cumplir sus sueños pero sin perder la esperanza… Podría contar tantas cosas a raíz de las conversaciones que hemos tenido que cualquiera diría que hemos estado más tiempo charlando que cantando. Aunque en nuestra defensa, diré que, en el Bernabéu, tuvimos mucho tiempo de espera. 

Y llegado el momento, estuvimos escondidos en la parte de atrás, donde casi nadie nos veía. Pero se nos oía. Y el Papa antes de marcharse, se salió de la ruta de salida marcada por seguridad, solo por saludarnos y darnos las gracias. Aunque ocultos, él sabía que estábamos atrás. Y os puedo asegurar también que ver 80.000 personas congregadas en el Bernabéu, cantando al unísono, rezando a una sola voz, unidos por una misma fe… impresiona y mucho. Fue un gol en toda regla. 

Desde aquí solo puedo dar las gracias especialmente a los jóvenes con los que viví esta experiencia, a Toño Casado por esta oportunidad, a este coro de los 1000, y al Papa León que con esta visita a Madrid ha hecho que todo esto sea posible. ¡Gracias, Señor, por tanto regalo!

Fray Manuel Jesús Madueño

ozio_gallery_nano


Bitácoras


Domingo XXVI
Apuntes litúrgicos
27 septiembre 2026
Búsqueda espiritual
Torre de la vela
19 septiembre 2026
Domingo XXIII
Apuntes litúrgicos
05 septiembre 2026
Domingo XXII
Apuntes litúrgicos
29 Agosto 2026
Domingo XXI
Apuntes litúrgicos
22 Agosto 2026