Jesús de Medinaceli, Señor de Alcorcón.
Jesús de Medinaceli, Señor de Alcorcón.
El pasado día 6, primer viernes de marzo, la parroquia de San Pedro Bautista volvió a vivir una jornada plena de fe y devoción con motivo de la fiesta popular de Jesús de Medinaceli. Desde primeras horas de la mañana, multitud de devotos fueron llegando a venerarlo. En la Santa Misa del mediodía el templo parroquial se encontraba lleno, pero fue especialmente intensa la celebración vespertina, comenzando con el ejercicio del santo viacrucis, seguido de la solemne Eucaristía, presidida por D. José María Avendaño, obispo auxiliar de la diócesis de Getafe.
Al comienzo de la misa, el sr. Obispo y demás concelebrantes, cruzaron la Puerta Santa, “signo visible de adhesión y participación en el Año Jubilar Franciscano, recordándonos que Cristo es la puerta siempre abierta a la esperanza y a la misericordia”. Cientos de fieles, devotos de Jesús de Medinaceli, llegaron hasta la parroquia desde diferentes lugares, incluso de otras localidades, abarrotando el templo. También asistieron los representantes de las hermandades locales, algunos miembros de la corporación municipal, y la Coral Polifónica de Alcorcón, que animó magistralmente la celebración.
Tras la misa se procedió al devoto besapiés de Jesús por parte de los asistentes y, concluido este, ya noche cerrada, se celebró la Ora Santa del primer viernes de mes, a la que igualmente asistieron multitud de fieles, la mayoría de los cuales permanecían en la iglesia desde la media tarde.
La devoción a Nuestro Padre Jesús de Medinaceli, con tan solo 12 años de la presencia de su bendita imagen en Alcorcón, ha calado hondo en el corazón de sus fieles devotos, y ocupa un puesto relevante en la religiosidad y piedad popular. Ya no cabe duda de que es “el Señor de Alcorcón”.
Recogemos a continuación algunas palabras de la homilía de D. José María Avendaño:
“¿Cómo está nuestro corazón, ahora que hemos venido a contemplar la imagen del Cristo de Medinaceli?
Debemos prepararnos para contemplar el rostro de Dios, porque más tarde o más temprano, todos los que estamos aquí, iremos a la presencia de Dios. Sólo Dios sabe cuándo nos llamará a cada uno de nosotros, pero aquí no se va a quedar nadie… Como fue San Francisco hace 800 años, que llegó a contemplar el rostro de Dios, y Dios le dijo: «bendito de mi Padre, porque eres un hombre limpio de corazón, porque has reconocido tus pecados, porque en tu corazón ha habido conversión».
Estamos esta tarde aquí porque queremos al Señor como el amor de nuestra vida, porque queremos que Él limpie nuestro corazón, para ser varones y mujeres como Dios quiere.
Gracias por vuestra presencia en torno a Jesús de Medinaceli, en torno a San Francisco, en esta parroquia en la que se cumplen dentro de unos días 50 años de su consagración. Gracias por vuestro amor a Dios, vuestro amor a Cristo.
Os veo a vosotros y algunos sonreís, otros os limpiáis los ojos llenos de lágrimas… porque «la procesión va por dentro», la llevamos cada uno en nuestro corazón. Esta noche es la procesión de nuestra enfermedad, los problemas laborales, de amor o de desamor, problemas de soledad, problemas de encontrar sentido a la vida cada día, problemas de falta de esperanza… cada uno sabe lo que llevamos dentro.
Miremos a Jesús, miremos su rostro… miremos los pies de Cristo, esos pies anduvieron muchos caminos haciendo el bien…
Miremos las manos atadas (atadas por ti y por mí), que nuestras manos lleven siempre paz.
Miremos la mirada de Cristo en nuestra mirada, que sea una mirada de Dios. Cristo de Medinaceli, ayuda y purifica nuestra mirada para mirar el mundo como tú quieres.
Miremos su corona de espinas… ¿Qué cruz, qué espinas llevamos en nuestra mente, propias o ajenas? Pongámoslo todo a los pies de Jesús.
Hermanos y hermanas, pedimos al Santísimo Cristo de Medinaceli que interceda por nosotros y que nuestra vida sea una vida de bienaventuranza. Y que el Señor nos diga al final de nuestra peregrinación por este mundo: «ven, bendito de mi Padre, eres bienaventurado, porque fuiste limpio de corazón».”
Anastasio Moreno
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