Juventud de Asís en Jumilla.

Nos escriben el grupo de Jóvenes Franciscanos de Albacete, para compartir la experiencia del pasado fin de semana. A buen seguro, os hizo madurar tanto a nivel emocional como en afianzamiento como grupo de creyentes que desean seguir el Camino, La Verdad y vivir al máximo la Vida.

Al principio de este curso, cuando nos reunimos en la feria de Albacete (si tenéis interés en venir a vivirla, invitados quedáis, que conste en acta) para hablar del inicio del curso, decidimos planear una pequeña convivencia en uno de nuestros conventos favoritos, el Convento de Santa Ana en Jumilla ¡No hay un lugar mejor! Al llegar a Jumilla, ya notamos el aire fresco que nos embriagaba, los jardines bien cuidados y el ambiente sosegado que inspira el convento “salvo el Padre Trucharte, que es un caso”, y también el olor de la comida que nos preparó nuestra queridísima cocinera Antonia. Que decir, estábamos en casa.

Nuestra primera dinámica fue un cine fórum, una película poco conocida y que seguro es digna de un Premio de la Academia y basada en hechos reales, que trata sobre un grupo de niños de Monterrey (México) a los que les gusta jugar al beisbol, y que junto a un entrenador frustrado, y teniendo presente a Dios, llegan a lo más alto de la liga MLB para niños, superando grandes dificultades tanto económicas como raciales.

Al día siguiente, tras la oración de la mañana y un “frugal desayuno”, tuvimos una experiencia muy gratificante. Nos visitaron Vicente y María Dolores, un claro ejemplo de constancia y servicio al Señor. Cada mes, por voluntad propia, vienen al convento para tener un momento de desconexión y de silencio en sus vidas, a cambio, trabajan en los jardines del convento o ayudan en lo que hiciera falta… ¡Ora et labora!, decía San Benito, vivir para creer. Nos hicieron creer que el compromiso con el Señor es posible, que no podemos forzarnos a madurar demasiado deprisa, y que no importa lo graves que sean nuestros problemas del día a día, que el sol va a salir cada mañana. “Jesús es como la roca que sujeta una boya en un mar embravecido” decía Vicente, y razón no le falta en verdad. También tuvimos un momento de reflexión interna sobre un fragmento de texto de “El Cristo Interior” del jesuita Javier Melloni, el cual no entendimos muy bien. Hay que agradecer también la presencia de J. Manuel, J. Antonio y María Dolores, unos paisanos de Jumilla que viven su devoción a Cristo como auténticos cofrades, muy majos todos.

Bien comidos y bien bebidos, como dicen los albaceteños, tuvimos una reflexión muy currada y guiada por nuestro compañero Rodrigo sobre el cine fórum del día anterior, y después nos pusimos manos a la obra con la planificación del comienzo del año, a la par que exponíamos nuestras perspectivas en relación al curso que está por empezar. Rezada la oración nocturna y terminada la cena, nuestra queridísima Amanda preparó su “Francis Party”, la fiesta más divertida y conocida en todo el mundo franciscano.

El domingo, nuestro último día, al terminar de desayunar, nos pusimos a recoger, y a preparar la Eucaristía. Como siempre, “nuestro padresito”, Miguel Antequera, nos ha hecho profundizar en el complicado mundo de la liturgia. Durante la comida, hemos agradecido a Antonia que haya cocinado para nosotros, porque ¡vaya flan nos hemos comido de postre! Increíble. Saciados en cuerpo y alma, hemos hecho una evaluación del fin de semana, que como hemos visto, ha sido positiva para todos… ¡Y lo que nos queda por caminar, descubrir y vivir en armonía y siempre, al lado del que nos quiere, que es Jesús!

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